Gracias a los tratamientos de medicina estética se pueden retrasar los efectos de la menopausia en la piel

La mujer a lo largo de su vida para por diferentes etapas “hormonales” que afectan tanto a su estado emocional como al resto del organismo. Una de estas etapas es la menopausia.
La menopausia produce el cese de la actividad ovárica provocando una disminución de las hormonas femeninas: los estrógenos y la progesterona.

Estas dos hormonas son las responsables de moldear el carácter y aspecto femenino, la fertilidad y la reproducción humana. Influyen sobre el metabolismo de los huesos, de los músculos y de la piel.

Los estrógenos, por su parte, determinan la distribución de la grasa del cuerpo y controlan el colesterol En la época de la vida de la mujer comprendida entre los 15 y los 45 años aproximadamente, y gracias a la acción de los estrógenos, los niveles de colesterol suelen no ser elevados, y el riesgo de sufrir arterioesclerosis o infarto cardiaco es muy bajo.

Por otro lado, la progesterona estimula una moderada retención de agua y sal por parte del riñón. Gracias a su acción sobre el cerebro y el sistema nervioso central, la progesterona también puede influir sobre la temperatura del cuerpo, al tiempo que estimula la respiración, incrementando la frecuencia de la ventilación pulmonar.

¿Cómo afecta a la piel la menopausia?
En la piel la falta de estrógenos provoca una mayor sequedad, flacidez y aparición de arrugas. Además empeora la circulación cutánea impulsando la aparición de venitas y manchas.

Para contrarrestar estos efectos, existen una serie de técnicas que producen resultados rápidos y eficaces. La doctora Nazaret Romero, directora médica del centro de medicina estética, Clínica Nazaret de Madrid, recomienda los siguientes tratamientos:
• Para mejorar la hidratación: la mesoterapia con ácido hialurónico, vitaminas y también factores de crecimiento.
• Para la flacidez: mesoterapia con inductores del colágeno, hilos tensores y radiofrecuencia.
• Para las manchas: laser o peeling.
• Para las primeras arrugas: ácido hialurónico o botox.


Dejá tu comentario